miércoles, 4 de febrero de 2009

¡Yemanyá reconrosa!

Mis abuelos viven en Mar del Tuyú y desde que soy chica paso los veranos acá con mi hermana. Todos los dos de febrero tenemos acá la fiesta de Yemanyá, la diosa del mar. La señora que construyó una súper Yemanyá en la puerta de su casa que está en la playa (literalmente) y donde se celebra el 2 de febrero es amiga de mi abuela así que algunos años fuimos a acompañarla a ella y a otro montón de gente que se reune hasta el anochecer a cantar y a darle ofrendas a la diosa en cuestión. Todo muy pintoresco y entretenido hasta que una vez nos dijeron como al pasar a mi hermana y a mi que participemos con la esperanza- estoy convencida de esto- de que en un futuro le diéramos bisnietos a mis abuelos o que por lo menos encontráramos algún novio decente.

La cosa era así: en determinado momento había que entrar al mar con una barquito como ofrenda donde se colocaban frutas, flores y tu deseo, "quiero encontrar a alguien que me ame y lo ame" en este caso mientras algunas personas te tiraban perfume. Todo muy surreal. Mi hermana y yo hicimos un piedra, papel o tijera y perdí, me fui al mar. Mientras me tragaba distintos perfumes y el mar embravecido me chupaba para adentro (la peor sudestada en diez años había pasado el día anterior). Una ola GIGANTE me tiró al diablo y yo intentando que el barquito no se me escapara de las manos. Harta, lo revoleé y salí insultando a todo el mundo, incluyendo a Yemanyá y a la mar en coche. Dos locos se me arrojaron y no me dejaron salir del mar gritándome que debía salir sin darme vuelta, que "¡A Yemanyá no se le da la espalda!" y me obligaron a salir de frente al mar, mientras las olas me atacaban. Y para peor, cuando llegué a la orilla, veo a mi abuela y a mi hermana matándose de risa y a algunas personas mostrándome que mi barquito había sido devuelto, que mi deseo no se cumpliría por un año, que Yemanyá no había aceptado mi ofrenda y que debía volver al año siguiente. Por supuesto, nunca más volví. Y así me fue. Se me enojó la Yemanyá por los detallitos de las puteadas y la espalda (nunca voy a culparme a mi, siempre a otros)

Años más tardes, después de muchas relaciones sin final feliz, pasé por la estatua gigante de nuevo y decidí hacer las paces con ella. Le dejé tres caracoles al pie y me fui.
Hoy estoy felizmente casada y en Mar del Tuyú de visita.

¿Será mucho una caravela de ofrenda?

lunes, 2 de febrero de 2009

Amigas etílicas

Ayer charlaba con Mara, una de mis mejores amigas desde que tengo 12 años sobre nuestras aventuras etílicas de todos los tiempos. Abriendo una cerveza tras otra, charlamos sobre los pequeños detalles que tenemos las mujeres unas para con otras en esas situaciones o para con nosotras mismas pensando en una burbuja alcóholica que nos lo vamos a agradecer al día siguiente. Enumero:

1) Sostener el cabello de la que está devolviendo todo lo de su estómago para el mundo.
2) Evitar que esa misma persona se apoye en el indoro inmundo mientras hace esa devolución.
3) Espantar malos prospectos de nuestra amiga con furia y de forma mal educada ("¿Por qué no te vas a levantar a otra, taradooooo?" mientras se lo espanta como a una mosca)
4) Cuando estamos solas en la difícil situación de embocarle al inodoro de lejos, inclusive en estado alcóholico, recordamos que NO DEBEMOS SENTARNOS EN ÉL.
5) Nos retocamos el rímmel, el lápiz de ojos, nos bajamos bien las polleras, miramos que esté todo en su lugar (no vaya a ser cosa que al día siguiente recordemos que anduvimos emulando inconcientemente a la revolución femenina de los sesentas con el corpiño en la mano)
6) Acompañar a la de peor estado hasta la parada del colectivo y esperar que llegue para asegurarnos que por lo menos la otra está encaminada y a salvo.
7) Decirle que sí, que ella es la mejor y el salame que la dejó es...bueno, un salame.
8) Brindar por cualquier cosa que nuestra amiga diga y festejarlo como si hubiera descubierto la solución al problema del hambre mundial.
9) El siempre acertado "ponete las pilas" cuando nuestra amiga quiere continuar bebiendo y está a un paso del coma alcóholico.
10) La llamada obligatoria del día siguiente para escucharla decir : "noooooo, ¿hice eso en serio? ¿Pero por què no me paraste?" a lo que se responde que lo inentamos sin resultados y mentimos diciendo que "no te preocupes, no fue para tanto".

Mara ha soportado muchas borracheras mías y yo me perdí la ÚNICA borrachera de ella y continuamos firmes y fuertes como siempre a pesar de todos los momentos vergonzosos que la hice pasar. El sábdo pasado le hice fuck you a un grupo de personas imitando a Homero Simpson en la pelicula de los Simpsons ante la cara de sorpresa de mi marido y la risotada de ella.

Igual, Mara dice que no fue para tanto...

La otra es ella, la otra soy yo

Y sí, debo aceptarlo. Tengo un problema. Voy a terminar como en las películas yankis en las que las personas van y dicen "Hola, mi nombre es Ed y soy alcohólico" y todos responden: "Hooola, Ed". Yo creo que ese va a ser mi final si sigo así.

La ex de mi ahora marido continua pispeando en las fotos que publicamos y continua entrando en el blog de él impunemente. Y pienso: "ay, pooobre". Y hago click en el nombre de ella para ver sus mensajes, sus fotos y hago hincapié en buscar alguna cosa que indique lo resentida y triste que está (porque es maaaalaaaa) o debería estar. Hasta yo, que soy un queso con la Internet, descubrí cómo entrar en el blog de ella sin que mi nombre le apareciera (o eso creo). Pero lo peor llegó ayer, cuando descubrí que por algún motivo el Orkut (el Facebook brasilero casi) ya no te deja ver las fotos del 2009 de otros si no sos amigo o conocido de alguien. Pero yo ví que tenía fotos y las copié y las intenté ampliar sin ningún resultado y...ví mis ojitos achinados frente a la pantalla en un reflejo. ¡Pero qué imagen patética!. ¡Qué loca!. Ella es la que lo persigue desde que terminaron hace casi ocho meses pero yo la trastornada que se alimenta de la locura de ella.

Así que como bien dije al mejor estilo Alcohólicos Anónimos, hoy comencé mi plan de desintoxicación. Al fin y al cabo, nosotros nos fuimos a vivir juntos y nosotros nos casamos y debo decir que mi amrido jamás de los jamases me hizo dudar un segundo de lo que tenemos y lo que no tiene con la otra. Así que basta de ver páginas y fotos que no me atañen y poner en google images el nombre para ver que sale y ...

Ay, ¿y si hago un click más y nada más?.

martes, 27 de enero de 2009

Dicen que viajando...

Mi amiga Laura se fue de viaje por América Latina. Generalmente esos viajes los hacemos juntas, cargamos las mochilas y el viento nos lleva. Este año, por primera vez y por diferentes motivos, nos toca separarnos e irnos para lugares diferentes. Y no hay una fecha para reencontrarnos. Y aunque el reencuentro siempre sucede, esta vez se me hizo difícil decirle buen viaje.
Muchas cosas pasaron en el 2008 y muchas cosas seguirán pasando. Y lo bueno de todo esto es que sé que siempre va a estar, aquí o allá. A ella le tocó despedirme varias veces, cada Julio y cada Febrero, cada vez que me volvía a Brasil. Ahora es mi turno.

Siempre decimos que a lo largo de nuestras vivencias aparecen compañeros. Compañeros de ruta, aquellos que encontramos en algún momento y nos acompañan en ese momento específico de nuestra vida y después no los vemos más o muy esporádicamente. Compañeros de la vida, aquellos que te los van trayendo los años y no se van, van y vienen pero están ahí. Y compañeros del alma, aquellos que no importa cuándo ni cómo llegaron a tu vida, pareciera que siempre estuvieron y sabés que siempre estarán.

Laura no es ninguno de los tres tipos de compañeros. Ella ya es mi familia. Y la voy a extrañar.

De Facebooks y Messengers

Estaba leyendo el primer texto del libro Historias de Mujeres Infieles, libro muy promocionado ultimamente, sentada en El Ateneo y pensaba en las palabras de la autora mirando al horizonte. No es que tenga mucho que ver lo que ella decía con lo que yo pensaba, sólo se relaciona en el momento en que ella comenta sobre las relaciones actuales y la velocidad de las cosas. O la impersonalidad diría yo. Soy un bicho raro que no entiende mucho de relaciones por chat, messenger o celular. No entiendo las relaciones (o no relaciones) que suceden a través de mensajitos de texto, mails y mensajitos en el Facebook. No puedo. ¿Qué pasó con las relaciones cara a cara?. Escuchaba a una chica en el colectivo quejarse de que el chico que había conocido por Internet era un salame, que cómo engaña la Internet. La amiga le respondía que si no se acordaba de lo bien que se llevaba ella con el ex novio de no sé qué lugar lejos y que mientras chateaban, todo estaba bárbaro, pero cuando se hablaban por teléfono, no se decían ni tres palabras y marcaban día y horario para hablarse por messenger.

Parece que últimamente nos resulta imposible relacionarnos con alguien si no es ocultándonos detrás de una carita feliz o dos punto, línes parántesis hacia la izquierda. No quiero ser malinterpretada, yo vivo lejos de las personas que quiero y utilizo Internet para comunicarme con ellos. Pero también pasé por la situación de mandar mensajitos por miedo a una respuesta que no me gustaba, por vergüenza a preguntar algo o simplemente porque no quería hablar de ciertas cosas apagaba el celular. Lo que me sorprende es la incapacidad (tal vez no incapacidad sino simplemente comodidad) de las personas en enfrentarse a otro ser humano y decirle " che, me gustás" o "che, no me gustás".

Pero no importa. Ahora me voy a chatear con mi amigazo de Tailandia al que no conozco pero con el cual comparto taaaaaaaaaaantas cosas en común. ¡Es increible cómo me entiende!. Aunque nunca nos hayamos visto. Aunque prefiramos quedarnos en casa y charlar sobre la vida mientras la vida se nos pasa. Aunque nunca nos hayamos abrazado ni secado las lágrimas en momentos difíciles. Ahhh, pero cuántas caritas amigables me manda cuando me siento mal...

XX :-) XX

martes, 30 de diciembre de 2008

Se nos viene el año del búfalo, cuidado

Todos los años por algún misterioso motivo, mi hermana y yo compramos el Horóscopo Chino de Ludovica y todos los años terminamos diciendo lo mismo: ¡cada año más loca esta mujer!. Entre palabras en chino, frases delirantes y referencias a 12 animales que supuestamente contienen la escencia de los seres humanos, nos roba todos los años entre 30 y 40 pesitos. Nos roba no, se gana habilmente. Lo notable de este horóscopo es que frases como "el tiempo de la rata en llamas que corre a través del bosque ha llegado" se transforman para nosotras en obviedades como: "claro, tengo que dajar de correr tanto en la vida y tener más contacto con la naturaleza". ¿Cómo?. Por nuestra gran capacidad de entender lo que nos conviene, de ver lo que no está.

Apareció nuevamente la ex de mi muchacho/ futuro marido, la que después de siete largos meses de haberle informado por diferentes medios que la corte, parece haber entendido milagrosamente que se acabó lo de ellos y quiere ser "amiga" de él. Ja. Amiga. Y recordé otras situaciones en mi vida similares a los intentos de ella en querer mantener una amistad con alguien a quien amás o querés pero no como un amigo. Esas situaciones en las que un "a mi no me pasa lo mismo que a vos pero podemos ser amigos" se transformaba en "necesita tiempo para pensar, está confundido" o esos momentos en los que por un motivo u otro nos dejaron plantadas, pasaron a ser un "ahhh, pero con lo que le voy a decir, no lo hace más". Esos momentos ludovicas en los cuales entendemos lo que nos conviene. Y ahora estoy iluminada con algunas situaciones como la de querer ser amiga de alguien a quien no querés como amigo. Pero seguramente el 2009 me depare otras muchas situaciones como la de la rata en llamas.

Así que por más horóscopos chinos en los años venideros, ¡FELIZ AÑO DEL BÚFALO!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Vencimiento: 21/05/2009

Ayer me indigné. Mucho. Y con mi papá. Estábamos almorzando juntos cuando llama mi tía y empiezan a charlar sobre la cena navideña de este año que se va cuando de repente escucho un "¿Viste?. Pensamos que se quedaba soltera...". ¡Sí, hablaban de mí como un producto con fecha de caducidad!.
Es que me caso, para sorpresa de mi familia, que deben haberse cansado de rezarle a San Antonio, tirarle flores a Iemanjá todos los 2 de febrero y realizar cualquier otro rito que me aproximara a este momento. Ahora digo yo, ¿a nadie se le ocurrió preguntarme si yo me quería casar antes de decidir que sería infeliz por el resto de mi vida por estar con 29 años y soltera?. La decisión de casarnos fue mía y de mi compañero, nuestra y nada más que nuestra y podríamos haber continuado conviviendo por siempre y para siempre sin casarnos y seríamos igual de felices. Me sorprende como en pleno siglo XXI el estigma de la soltera con treinta continua persiguiéndonos. Parece que nadie recuerda que las mujeres (y lo hombres) ahora hacemos más que tener hijos antes de los 25. Estudiamos, viajamos, conocemos otras personas...bah, vivimos un poco la vida antes de hacer (o no) lo mismo que nuestros padres. Me indigné y sigo indignada. Pareciera que todo lo que hice en este tiempo antes de decidir casarme (recibirme, viajar con la mochila por todos lados, mudarme a otro país, seguir estudiando), no fue tan importante porque...¡me iba a quedar soltera con 30 años!. Todas mis conquistas personales parecen que se opacan ante el hecho de que existía una posibilidad de no tener una libreta firmada. A veces escuchaba este tipo de comentarios y pensaba: " ¡Qué exagerados! ¡Eso ya no pasa!!". Y suena la chicharra como en un juego de preguntas y respuestas en el que el grito del locutor asusta al decir: ¡equivocado!".

Miro mi documento de identidad: nacida el 21 de mayo de 1979. No sabía que tenía validad hasta el 2009 esto... .